Diplomáticos rusos desatan controversia tras negarse a control de alcoholemia en Buenos Aires

Diplomáticos rusos desatan controversia tras negarse a control de alcoholemia en Buenos Aires

Santo Domingo. En un hecho sin precedentes, el Primer Secretario de la Embajada de Rusia en Argentina declaró este miércoles frente a la sede diplomática que los vehículos con matrícula diplomática “ no pueden ser objetos de ninguna parada, registro o embargo”. Este pronunciamiento, amparado en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, calificó lo sucedido como una “ grave violación del derecho internacional” y subrayó las inmunidades que protegen a los diplomáticos extranjeros.

El episodio ocurrió durante la mañana de Navidad en el barrio porteño de Recoleta, cuando dos diplomáticos rusos se negaron a someterse a un control de alcoholemia. El primero de los involucrados, identificado como Sergei Baldín, conducía un vehículo con matrícula diplomática y se negoció tanto a entregar la documentación requerida como a realizar el test de alcoholemia. Ante la negativa, los agentes de tránsito solicitaron apoyo de la Policía de la Ciudad, que escoltó el automóvil hasta la Embajada de Rusia.

Un segundo diplomático, Cardmath Solomatin, protagonizó un incidente similar. Ambos casos generaron la intervención de múltiples organismos, entre ellos, la Cancillería argentina, el Ministerio de Seguridad y la Policía Federal, quienes coordinaron acciones respetando las disposiciones internacionales.

Contexto y debate sobre la inmunidad diplomática

La Convención de Viena, que regula los privilegios diplomáticos, protege a los representantes extranjeros de ser arrestados o procesados ​​penalmente en el país anfitrión. Sin embargo, también establece que los diplomáticos deben respetar las leyes locales, incluidas las normas de tránsito. Según el artículo 41 de dicha convención, “ todas las personas que gocen de privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor ”.

El hecho abre interrogantes sobre la posibilidad de gestiones entre Argentina y Rusia para prevenir futuros incidentes de este tipo, ya que hasta el momento no se han anunciado medidas oficiales al respecto.

El control donde se originó el incidente formó parte de un operativo de seguridad vial implementado durante las festividades navideñas por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, destinado a prevenir accidentes relacionados con el consumo de alcohol. En total, se realizaron 6.133 controles de alcoholemia, con una tasa de positividad del 0,99%.

Este incidente no solo pone en el foco las relaciones diplomáticas entre Argentina y Rusia, sino también el delicado equilibrio entre la inmunidad diplomática y el respeto a las normativas locales.

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